{"id":7966,"date":"2025-12-03T09:00:36","date_gmt":"2025-12-03T12:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/audec.edu.uy\/?p=7966"},"modified":"2025-12-08T08:12:56","modified_gmt":"2025-12-08T11:12:56","slug":"la-formacion-de-un-lector-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/2025\/12\/03\/la-formacion-de-un-lector-iii\/","title":{"rendered":"La formaci\u00f3n de un lector (III)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3 DE DICIEMBRE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LA DIARIA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por&nbsp;Santiago Cardozo Gonz\u00e1lez&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Retomemos la cuesti\u00f3n&nbsp;de la que venimos hablando hace un tiempo en diferentes art\u00edculos: la formaci\u00f3n de un lector, que es parte de la cuesti\u00f3n m\u00e1s amplia de la alfabetizaci\u00f3n, aunque esta palabra, a esta altura de las cosas, se use m\u00e1s bien poco, por no decir casi nada (justamente porque se usa poco \u2013y cuando se usa se lo hace adjetivada\u2013 la reivindico como palabra fundamental para pensar los objetivos de la escuela con relaci\u00f3n a la lectura y la escritura; y la reivindico tambi\u00e9n porque su sentido, para m\u00ed, no es t\u00e9cnico, sino, tal como la quiero entender aqu\u00ed, pol\u00edtico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La alfabetizaci\u00f3n es, en esencia, podr\u00edamos decir, la acci\u00f3n pedag\u00f3gico-did\u00e1ctica por medio de la cual la escuela ense\u00f1a a leer y a escribir a sus alumnos. Esta acci\u00f3n es, adem\u00e1s, una forma posible de la pol\u00edtica, porque abre la lengua al litigio de los significados y, con ello, a la problematizaci\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n sensible con el mundo (relaci\u00f3n est\u00e9tica, ling\u00fc\u00edstica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco muy sucintamente descripto, me gustar\u00eda que nos pregunt\u00e1ramos: \u00bfd\u00f3nde se ubica la oralidad, esa que, en la escuela uruguaya, comenz\u00f3 a ganar cierta fuerza en la segunda mitad de la d\u00e9cada del 90? \u00bfPuede la escuela propender adecuadamente, por decirlo de esta manera \u2013que es una manera amable, sin demasiadas rispideces\u2013, a la consecuci\u00f3n de un lector que se precie si el programa de estudio de aquella est\u00e1 dividido en oralidad y escritura en igualdad de condiciones? \u00bfPuede la escuela formar un lector \u2013aunque redunde en esto, descarto el car\u00e1cter cr\u00edtico de la lectura que puede ejercer este lector\u2013 si destina buena parte de su tiempo al trabajo en las aulas con la oralidad, una oralidad que, como he intentado argumentar extensamente en diversas notas, confronta (y es deseable que confronte), en muchos aspectos, con la escritura en t\u00e9rminos del antagonismo casa\/polis, econom\u00eda\/pol\u00edtica? En este sentido, me pregunto: \u00bfpor qu\u00e9 la escuela ha dado lugar a esta relaci\u00f3n tan honda con la oralidad, un poco fetichista en ciertos aspectos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo la fuerte sospecha de que una escuela que apueste lo que la nuestra apuesta a la oralidad tiene, y seguir\u00e1 teniendo, serias dificultades para la alfabetizaci\u00f3n de sus alumnos, es decir, serias dificultades para asumirse plenamente como instituci\u00f3n pol\u00edtica. Llegado el caso, se me ocurre que una escuela que dedique tanto tiempo a trabajar la oralidad est\u00e1 renunciado a algo que va haciendo de aquella cada vez menos escuela, en la medida en que dicha renuncia produce como consecuencia la despolitizaci\u00f3n o la domesticaci\u00f3n de la instituci\u00f3n escolar, que son dos formas de decir lo mismo: el modo en que, para lo que estamos discutiendo aqu\u00ed, la oralidad, como figura fundamental de la hegemon\u00eda de la econom\u00eda, ha ganado espacio educativo en desmedro de la escritura; dos nombres para designar el modo en que la econom\u00eda ha penetrado en el tiempo y el espacio propios de la instituci\u00f3n escolar como lugar de la escritura para desarmar los efectos pol\u00edticos que esta es capaz de producir o suscitar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La equiparaci\u00f3n de la oralidad con la escritura en la confecci\u00f3n del programa escolar (de la propuesta que circula como borrador) dice mucho de la renuncia referida, y dice en el sentido de que la polis viene cediendo espacio a la l\u00f3gica dom\u00e9stica, barrial, territorial, comunitaria (esta cesi\u00f3n no es, desde luego, nada nueva). \u00bfPor qu\u00e9, por ejemplo, hay tanta insistencia en que la escuela, program\u00e1ticamente hablando, ense\u00f1e las formas de tratamiento y de cortes\u00eda a partir de su definici\u00f3n consensuada como un objeto de estudio relevante? \u00bfPor qu\u00e9 este contenido es tan recurrente en los distintos tramos que hacen a la ense\u00f1anza inicial y primaria?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para verificar este punto, puede consultarse, en una versi\u00f3n borrador,&nbsp;la forma actual de una propuesta de contenidos program\u00e1ticos difundida por la Direcci\u00f3n General de Educaci\u00f3n Inicial y Primaria. En la \u201cIntroducci\u00f3n\u201d de este documento, bajo el t\u00edtulo \u201cDescripci\u00f3n general del plan de trabajo\u201d, se puede leer: \u201cToda pol\u00edtica educativa incluye, como una de sus dimensiones, la pol\u00edtica curricular. Como es sabido, en el per\u00edodo anterior, se realizaron cambios curriculares significativos. En esta nueva administraci\u00f3n se impone la necesidad de analizar profundamente la transformaci\u00f3n educativa implementada en la gesti\u00f3n anterior sin un af\u00e1n refundacional, sino con la intenci\u00f3n de mejorar y avanzar colectivamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entrando ya en la organizaci\u00f3n de los contenidos program\u00e1ticos acordados, es posible ver que el \u00e1rea de conocimiento \u201cLengua espa\u00f1ola\u201d se divide en \u201cOralidad\u201d, \u201cLectura\u201d, \u201cEscritura\u201d y \u201cReflexi\u00f3n metaling\u00fc\u00edstica\u201d, como si este tipo de reflexi\u00f3n no estuviera presente en los otros m\u00f3dulos, bloques o campos (a pesar de que dos de los criterios seguidos, seg\u00fan se declara, son la \u201ccoherencia\u201d y la \u201cconsistencia epistemol\u00f3gica\u201d). As\u00ed, en \u201cOralidad\u201d, para el tramo de quintos y sextos a\u00f1os encontramos el siguiente contenido: \u201cLas f\u00f3rmulas de cortes\u00eda en los intercambios sociales en forma aut\u00f3noma y reconocimiento de la importancia de su uso para la convivencia arm\u00f3nica\u201d (p. 11). Huelga decir que este es un contenido que est\u00e1 presente en los a\u00f1os anteriores, aunque no se hace expl\u00edcita la raz\u00f3n que lo sustenta y que llama la atenci\u00f3n: una convivencia arm\u00f3nica entre las personas, o sea, la producci\u00f3n de una sociedad sin conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero enti\u00e9ndase bien esto: no estoy diciendo o no quiero decir exactamente que la selecci\u00f3n de este contenido en particular d\u00e9 cuenta de la motivaci\u00f3n de toda esta nueva propuesta de malla program\u00e1tica. Sin embargo, cuando se observa la forma en que se organizan los contenidos en este documento se puede sospechar que algo de una raz\u00f3n consensual, en la que no hay mucho lugar para el disentimiento m\u00e1s all\u00e1 de algunos contenidos t\u00edpicos relacionados con la argumentaci\u00f3n, subyace a toda la concepci\u00f3n de la lengua que atraviesa la escuela, aun cuando la justificaci\u00f3n te\u00f3rica de dicha concepci\u00f3n parezca ir o vaya por otro lado: oralidad y escritura en igualdad de condiciones quiere decir, para m\u00ed, una propuesta que avanza en desmedro de la escritura y, de este modo, en desmedro de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, por un lado, \u00bfla convivencia arm\u00f3nica deseada y puesta como fundamento de la ense\u00f1anza de la lengua es algo que se consigue utilizando adecuadamente las f\u00f3rmulas de cortes\u00eda? \u00bfHay una creencia efectiva en la linealidad del trabajo con las formas de cortes\u00eda y los efectos de armon\u00eda social buscados? Por otro lado, y antes que todo, \u00bfes la convivencia arm\u00f3nica un objetivo central de la escuela en t\u00e9rminos de la construcci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad? (Enti\u00e9ndase bien este punto: sabemos de d\u00f3nde viene la idea de armon\u00eda social y hacia d\u00f3nde nos conduce, qu\u00e9 relaci\u00f3n tiene, por ejemplo, con las desigualdades sociales y con la posibilidad de rebelarse contra ellas, lo que nos pide a cambio: conformidad con las cosas \u201ctal como son\u201d). \u00bfQu\u00e9 hay por debajo de esta \u201cconvivencia arm\u00f3nica\u201d o c\u00f3mo puede ser interpretada? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene con el consenso de los significados que se impone campantemente sobre otras formas de concebir pol\u00edticamente la vida en sociedad? \u00bfQu\u00e9 cosas hay que aceptar como parte de la convivencia arm\u00f3nica en la sociedad? Esta insistencia-repetici\u00f3n (incluso psicoanal\u00edticamente hablando) en la ense\u00f1anza de las formas de cortes\u00eda parece tener como correlato la concepci\u00f3n de una sociedad sin conflictos de ninguna clase, es decir, sin pol\u00edtica, en conformidad con la idea neoliberal del fin de las ideolog\u00edas, del car\u00e1cter extempor\u00e1neo o anacr\u00f3nico de pensar la sociedad a partir de la noci\u00f3n de lucha de clases, y en conformidad con la democracia consensual que rige y dirige la vida en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es as\u00ed que la insistencia-repetici\u00f3n parece estar basada en una idea de la vida en sociedad como vida que debe suceder siguiendo los criterios que impone la consecuci\u00f3n del consenso entre los ciudadanos, como si estos vivieran en un tiempo y un lugar desprovistos de agon\u00edstica, o sea, en una sociedad ampliamente domesticada o despolitizada cuyo orden viene dado, de alguna manera, por una matriz a-conflictiva que busca que todos aceptemos sin mayores problemas el lugar que se nos ha asignado en la estructura social y cierta sem\u00e1ntica corriente que busca absorber o mitigar el litigio democr\u00e1tico propio de la pol\u00edtica, que no debe confundirse con la pol\u00edtica estatal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una escuela que apueste lo que la nuestra apuesta a la oralidad tiene, y seguir\u00e1 teniendo, serias dificultades para la alfabetizaci\u00f3n de sus alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me da la sensaci\u00f3n, pues, de que el lugar que la oralidad tiene en el sistema educativo nacional, particularmente en la escuela \u2013al menos en esa forma de concebir la oralidad o en esa forma que, en mi opini\u00f3n, se desprende del modo en que la escuela la ha venido tratando y ha tratado con ella desde que ingres\u00f3 a las aulas como objeto de estudio, por compleja y sofisticada que sea o pueda ser\u2013, es el signo m\u00e1s claro de una resignaci\u00f3n o una claudicaci\u00f3n (es algo del orden del deceso o del retroceso de la pol\u00edtica). Pero se trata de una resignaci\u00f3n o una claudicaci\u00f3n que han sido incorporadas como parte de una propuesta educativa adecuada a los tiempos que corren y a las exigencias de la vida (por ende, no son vistas como resignaci\u00f3n y claudicaci\u00f3n, sino como el movimiento escolar de acuerdo con una idea de progreso que le viene determinada por ciertas exigencias econ\u00f3micas y pragm\u00e1ticas, progreso que pide formas amables de relacionamiento y de aceptaci\u00f3n de lo que hay).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta incorporaci\u00f3n, desde luego, se ve como un punto positivo de la escuela en su supuestamente necesaria actualizaci\u00f3n a las demandas que le realiza su exterior, esencialmente, como dije entre par\u00e9ntesis, la econom\u00eda, presentada ante nosotros con el ropaje de la vida misma, donde la imposibilidad de lo imposible como un modo de vida pragm\u00e1tico en contra de la pol\u00edtica se ha asentado con pretensiones definitivas (la declaraci\u00f3n de un pragmatismo en este sentido quiere una pol\u00edtica entregada a esa imposibilidad de lo imposible, a la gesti\u00f3n de lo existente como \u00fanico horizonte posible de lo posible).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qu\u00e9 manera la escuela uruguaya lleg\u00f3 a incluir la oralidad en sus programas como un elemento necesario que cumplir\u00eda con los objetivos trazados respecto de la ense\u00f1anza de la lengua, como si se tratara, despu\u00e9s de todo, de una inclusi\u00f3n evidente, neutra, objetiva e inobjetable, que no pod\u00eda esperar m\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 dice la inclusi\u00f3n de la oralidad respecto de la relaci\u00f3n que la escuela ha tenido con la escritura desde los a\u00f1os 90? \u00bfPor qu\u00e9 la introducci\u00f3n de la oralidad en las aulas coincidi\u00f3 con la inclusi\u00f3n de una serie de g\u00e9neros discursivos fuertemente relacionados con la pragm\u00e1tica de la vida cotidiana m\u00e1s corriente, como los dorsos de cajas de salsa de tomate, los afiches, los manuales de instrucciones para armar este o aquel aparato, las recetas, etc\u00e9tera? \u00bfPor qu\u00e9 no nos hemos hecho seriamente estas preguntas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, otras interrogantes que me surgen son: \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1 hecho el consenso que vio en la oralidad algo que, indiscutiblemente, deb\u00eda ser ense\u00f1ado en las aulas escolares?, \u00bfpor qu\u00e9 no se ve como un problema que la oralidad y la escritura est\u00e9n a la par en cuanto al lugar que ocupan en el curr\u00edculo escolar?, y, por ende, \u00bfpor qu\u00e9 la oralidad y la escritura no se advierten como dos l\u00f3gicas opuestas con relaci\u00f3n a las cuales la escuela ha ido tomando, de diferentes maneras, una posici\u00f3n que afect\u00f3 considerablemente la importancia de la segunda, lo que implic\u00f3 una herida mortal en la alfabetizaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santiago Cardozo Gonz\u00e1lez es maestro de Educaci\u00f3n Primaria, profesor de Idioma Espa\u00f1ol y doctor en Ling\u00fc\u00edstica, y se desempe\u00f1a como docente en la Universidad de la Rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3 DE DICIEMBRE LA DIARIA Por&nbsp;Santiago Cardozo Gonz\u00e1lez&nbsp; Retomemos la cuesti\u00f3n&nbsp;de la que venimos hablando hace un tiempo en diferentes art\u00edculos: la formaci\u00f3n de un lector, que es parte de la cuesti\u00f3n m\u00e1s amplia de la alfabetizaci\u00f3n, aunque esta palabra, a esta altura de las cosas, se use m\u00e1s bien poco, por no decir casi &hellip; <a href=\"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/2025\/12\/03\/la-formacion-de-un-lector-iii\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa formaci\u00f3n de un lector (III)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-7966","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7dias"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"post-thumbnail":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Andrea","author_link":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/author\/andrea\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"3 DE DICIEMBRE LA DIARIA Por&nbsp;Santiago Cardozo Gonz\u00e1lez&nbsp; Retomemos la cuesti\u00f3n&nbsp;de la que venimos hablando hace un tiempo en diferentes art\u00edculos: la formaci\u00f3n de un lector, que es parte de la cuesti\u00f3n m\u00e1s amplia de la alfabetizaci\u00f3n, aunque esta palabra, a esta altura de las cosas, se use m\u00e1s bien poco, por no decir casi&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7967,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7966\/revisions\/7967"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/audec.edu.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}