APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS - TALLERES DE DON BOSCO


Talleres Don Bosco mantiene una formación basada en proyectos, donde se atiende una franja de educación media superior. Por un lado están los bachilleratos y por otro la educación profesional. Dentro de esta última, en tercer año, todos los cursos tienen un proyecto final. Este aprendizaje basado en proyectos parte de una problemática, para la cual se debe hacer una investigación, buscar alternativas, diseñar, proyectar y presupuestar para finalmente llevar a la práctica. 

Uno de los grandes desafíos que tiene Talleres Don Bosco es ir en búsqueda de la actualización constante tanto desde es el punto de vista técnico como tecnológico. Dado el costo que esto genera se prioriza invertir en determinadas áreas. En esta ocasión la decisión fue optar por los vehículos eléctricos, pudiendo adjudicarlos en la metodología de proyecto para los alumnos de mecánica automotriz.   

“En Europa para el 2022 no se van a poder fabricar más vehículos de combustión. Aquí poco a poco se están lanzando algunos vehículos, pero no hay nadie formado en mantenimiento. Cada vez son más los equipos, pero el pienso del mantenimiento todavía no está solucionado y nosotros queremos meternos. Es parte del nuestra enseñanza técnica”, afirma Alejandro. 

Con respecto al taller de mecánica automotriz el primer objetivo es aplicar la metodología basada en proyectos. Un segundo objetivo es empezar a dar pasos en la innovación técnica a través de otros sistemas alternativos de automóviles. Talleres Don Bosco se vinculó a la Asociación “Desafío Eléctrico” en la que participan unas 20 escuelas técnicas de todo el país. Esta Asociación les brinda dos kits para la construcción de vehículos eléctricos que, posteriormente, serán presentados en competición por los propios alumnos.  

Los jóvenes deben formar grupos de trabajo de un mínimo de ocho y un máximo de doce estudiantes, con los que desarrollaran todo su proyecto para, finalmente, intentar llevarlo a la práctica en el armado del vehículo. Para esto tendrán que conseguir fondos y financiar el resto de la construcción. Alejandro comenta que ya desde este punto el proyecto comienza a ponerse en marcha: “Esto genera todo un proceso previo. La problematización, la búsqueda de alternativas, ver cómo se trabajó en otros países. Deben croquizar y generar un plan estratégico de financiación estableciendo plazos de trabajo”.

Patrick Hunkeler de 20 años, es uno de los jóvenes que participan de esta iniciativa, y destaca que una de las cosas que más lo motivó es la tendencia al desarrollo que tiene la misma. Poder formarse en áreas que poco a poco van a marcar presencia en el futuro. A su vez se muestra muy conforme con la modalidad de enseñanza que está adquiriendo: “Se trabaja mucho desde la práctica que es, en definitiva, lo que te ayuda. Al estar en contacto con todos los materiales nos vamos definiendo de manera directa con lo que va a ser nuestro rubro. Es importante que estemos organizados y podamos colaborar para trabajar de la mejor manera. Buscamos la cooperación y un buen ambiente”. 

/Noticia tomada de: http://www.salesianosuruguay.org/